Moraleja se ubica en las estribaciones de la sierra junto a la Rivera de Gata y donde las onduladas lomas se convierten en un extenso llano.

Un paisaje donde la perspectiva de la sierra abruma, lleno de tierras de regadío marcadas por el cauce del Árrago y sus bosques de ribera. Tanto el extremo norte como en el sur el terreno se eleva y la dehesa toma el testigo.

Su trama urbana, afectada por un importante crecimiento desde los años 50 del siglo pasado, aún conserva en el interior su primitivo trazado con sus laberínticas calles y edificaciones tradicionales.

Son interesantes la iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, la ermita de la Virgen de la Vega, La Casa de la Encomienda, su puente medieval y su piscina natural.